Defiendo el derecho a la eutanasia (…) Debemos saber mirarle a los ojos a la muerte. Forma parte de la existencia. Cuando me diagnosticaron el tumor me obsesioné hasta que pensé: tengo 73 años y he tenido una vida difícil, pero larga y buena. Pensé en mis pacientes jóvenes que murieron. Y en sus padres, que nunca los conocerían adultos. El deseo de sobrevivir está en nuestro ADN. El problema es que eso tenía sentido cuando la gente moría con 40 años. Ahora el miedo es convertirse en una carga para quien quieres. Hay tantos tratamientos que se ha convertido en un problema saber cuándo parar. Muchos tratamientos son caros y el sistema público de salud no se los puede permitir. Se venden más pañales para ancianos que para niños. Hace 30 años yo hubiera muerto de cáncer. Ahora moriré con cáncer, pero no de cáncer. El cáncer es, fundamentalmente, una enfermedad de la tercera edad. La probabilidad de tenerlo con 70 años multiplica por mil la de tenerlo con 20. Pero me aterra más la demencia. No soportaría ser un estorbo.
1944. Henry Marsh
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