Cuando fui director de la RAE recibía cada día numerosas solicitudes para retirar palabras del diccionario, por motivos diversos. Una señora pidió que se quitara ‘mayormente’ porque le lloraban los ojos al verla. Otros pedían que se retirara ‘racional’ porque ofende a los seres irracionales. O la acepción de ‘cáncer’ como la proliferación de situaciones o hechos destructivos en un grupo social. (…) Yo en eso no soy pesimista. Estoy escribiendo un libro que se titulará ‘atropello a la razón’. Se está intentando, pero la razón acabará prevaleciendo. Es patente que se ha ido demasiado lejos y eso lleva al absurdo. Le daré algunos ejemplos. Dentro de la sustitución de lo que se llama lenguaje heteropatriarcal, en inglés se plantea dejar de decir ‘woman’, porque la segunda sílaba es ‘man’. O entre nosotros hay quienes entienden que la palabra ‘mujer’ es agresiva hacia las personas en transición. O la palabra ‘madre’… Eso se va a devorar a sí mismo, se autodestruirá.
1614. Darío Villanueva
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