La realidad es inabarcable, también irreproducible en su complejidad, pero el lenguaje nos da una fuente infinita de herramientas para intentar narrarla. Al escribir intentamos, con una constancia que de tan obstinada causa ternura, descifrar la realidad, poner orden al caos que es la vida, aunque sepamos que el orden es un artificio. O, tal vez, precisamente porque sabemos que el orden es un artificio, seguimos escribiendo.
Read More