La capacidad de procesamiento del cerebro nos da para tener 150 amigos como máximo; es un tope, como la memoria de un ordenador. Y también porque necesitamos el contacto físico. Nada sustituye al tacto, al abrazo. (…) el tacto libera endorfinas, un opiáceo. Nos relaja. Eso lo saben los monos, que se acicalan mutuamente y crean así vínculos. Pero ese contacto es muy íntimo y elegimos con quién lo mantenemos. Nosotros tenemos otras alternativas para crear vínculos. Por ejemplo, la risa.
Read More