La diplomacia es jardinería: tiene que abonar la tierra, quitar las malas hierbas, oxigenar el terreno… El otro tiene que ser parte de tu vida y eso lo entiende muy bien. La obligación del diplomático es evitar que se llegue a mayores y se usan muchos medios para ello, incluso felicitar al representante de la otra parte por su cumpleaños. Siempre hay que mantener una línea abierta.
2792. Javier Solana
0


