¿Qué sería yo si no fuera voluntad de vivir? ¿Es posible ir más allá de esta voluntad de vivir? Dichas preguntas, acepta Schopenhauer, resisten a nuestras posibilidades especulativas, puesto que el individuo que se las formula está inmerso en el mundo y, por tanto, sujeto a las leyes del fenómeno. La respuesta por el más allá del fenómeno no puede salir del fenómeno mismo. El mundo en el que objeto-sujeto, principio de individuación, espacio y tiempo no tienen cabida no es el nuestro, pues nosotros estamos encerrados en la cárcel del cerebro, limitados a un aquí y un ahora.
2762. Luis Fernando Moreno
0


