Para entonces puede que hayamos entrado en un mundo nuevo de medicamentos de quimioterapia. Pero solo lo digo porque tengo esta tonta idea humana de que voy a vivir para siempre. ¿Qué más quiero hacer con mi vida? Nada. Quiero terminar la casa de muñecas. Quiero estar ahí para Kate y mi familia. El resto es solo codicia. He tenido una vida fantástica, soy muy afortunado. Mi principal preocupación es dejar este mundo con gracia, rapidez y valentía, con el menor alboroto posible.


