Otro enemigo de la salud mental es ese rechazo tan ilógico al sufrimiento cuando es algo inherente a la vida. Es una puerta a la espiritualidad. Y es inevitable. No hay que asustarse tanto ante el sufrimiento propio o ajeno. (…) Hay personas que padecen una enfermedad crónica o un cáncer y son felices. El ser humano puede estar feliz, aunque una parcela de su vida está sufriendo. El primer paso es ver el sufrimiento como una puerta a cosas buenas: el amor, la espiritualidad…
2546. Rafael Santandreu
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