La solidaridad, las ideas de justicia, la necesidad de la compasión, la rehabilitación de los presos, la libertad de conciencia, la noción de persona, han tenido un origen religioso. Somos culturalmente religiosos aunque seamos laicos y agnósticos. La función religiosa en este momento podía ser hacernos recuperar el sentido de lo sagrado en un mundo que se trivializa y donde todo es intercambiable en mercancía.
539. José Antonio Marina
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