Las redes sociales han vuelto vagas a las amenazas de violación. En los viejos tiempos, los violadores tenían que currárselo más. Tenían que seguirte por la calle, esforzarse. Era, cómo lo diríamos, una noble tradición. Ahora, todas y cada una de las mujeres que conozco reciben amenazas de violación continuamente. ¿Por qué están los hombres tan enfadados? (…) Si los hombres se enfadan, están asustados. Y eso nos provoca miedo. Nuestro trabajo, como feministas, después de ayudar a las mujeres, es ir a ayudar a los hombres que están asustados y odian a las mujeres.
982. Caitlin Moran
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