Hoy es muy intimidante no pensar como todo el mundo. Resistir contra un adversario feroz es más sencillo que hacerlo contra uno amable (…) creemos que todo lo que nos dicen es por nuestro bien y, aunque estemos mal, no nos atrevemos a protestar ¿cómo vamos a protestar contra alguien que no es violento o autoritario, sino sonriente; cuyo discurso está en la publicidad y en la prensa que me interesa y en la televisión que me divierte? Esto ha acabado por anestesiar el pensamiento crítico. Nuestras sociedades han padecido algo que se parece a una lobotomización.
534. Ignacio Ramonet
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