La mayoría de los ingenieros –y de los humanos– tiende a pensar en las máquinas como ‘nuestras criaturas’, es decir, como ‘hijos’ tecnológicos. Sutskever y Hinton no. Hinton siempre ha pensado en las máquinas como nuestros padres potenciales: estarán por encima, pero lograremos que, pese a ello, ‘nos quieran’. El ejemplo de Hinton es que, igual que los bebés han desarrollado un llanto para evitar ser abandonados, nosotros desarrollaremos un código para evitar ser eliminados.
3287. Ana Tagarro
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