Es feo comparar en esos términos, pero imagínese que en todo el conflicto Israel-Palestina no ha llegado a haber 20.000 muertos y en cualquier jornada de las trincheras del Marne moría más gente. Es el éxito del efecto Oppenheimer: que unas armas tan brutales iban a ser de algún modo disuasorias y está sucediendo. Pese a lo que parece, estamos en uno de los momentos más pacíficos de la historia.
2992. Martín Caparrós
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