Que 1,4 millones de españoles con estudios superiores estén en riesgo de pobreza es un síntoma alarmante. Son el doble que en 2008 y la mayoría de ellos son jóvenes. Un sistema político que es incapaz de proteger a las nuevas generaciones como protegió a las que ahora se jubilan, y que no ofrece un horizonte de futuro ni expectativas de mejora a quienes se encuentran en precario, acabará teniendo un grave problema de legitimación social. El malestar que eso genera golpea primero a quienes lo sufren, en forma de angustia, depresión y trastornos mentales, pero al final, puede volverse contra el propio sistema democrático. La desesperanza y el miedo al futuro son el caldo de cultivo que están esperando las extremas derechas para hacer avanzar su modelo totalitario.
2811. Milagros Pérez Oliva
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