Mujeres anónimas. Lucía. Ana. Pilar. Limpiadoras. Algunas las llaman ‘las kellys’: neologismo acrónimo de ‘las que limpian’. Cada día encaran un trabajo silencioso y duro. Luchan, de la mejor manera que saben, en un mundo altamente competitivo e individualista. Un trabajo mal pagado. Invisible pero fundamental para el funcionamiento de bibliotecas, hospitales o colegios. (…) Si tiene ocasión y se cruza con una limpiadora, haga el esfuerzo y dígale que valora su esfuerzo y trabajo. Se lo agradecerá. Merecen reconocimiento.
2711. Javier Guajardo-Fajardo
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