Si la claridad es la cortesía del filósofo, como afirmó Ortega, Heidegger fue sumamente descortés; y si la oscuridad es la mala fe de los pensadores, según Vauvernagues, escasa bondad cabrá atribuirle al autor de Ser y tiempo, pues su oscuridad y hermetismo son proverbiales, y quizás sólo superados por la farragosidad de sus imitadores y epígonos.
2638. Luis Fernando Moreno
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