Hay días en los que salgo a dar una vuelta y sin advertirlo, al ritmo que marcan los pasos, voy transformándome en alguien ajeno. Al volver a casa, me cuesta un poco entrar por si se dan cuenta de que el que regresa no es el que se fue. Por eso, antes de abrir la puerta, hago unos ejercicios de ensimismamiento.
2034. Juan José Millás
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