El autor propone dirigir nuestro radar a seis emociones fundamentales del espectro negativo: enfado, miedo, angustia, asco, vergüenza-humillación o abandono-rechazo. Sin necesidad de racionalizar, todo el mundo puede identificar cuál de esas emociones está viviendo una persona colérica. (…) Douglas E. Noll propone reaccionar con una afirmación simple como “estás enfadado” o “te sientes decepcionado”. Incluso si no acertamos con la emoción concreta, eso no empeorará las cosas. La otra persona nos corregirá diciendo algo como: “No estoy enfadado, ¡estoy frustrado!”. Repitiendo su etiquetado, la persona se sentirá reconocida y empezará a desescalar. Sucede justamente lo contrario cuando utilizamos la primera persona (“yo creo que tú…”) porque el otro se siente cuestionado y atacado. Hay que sacar el ego de la ecuación.
2022. Francesc Miralles
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