Crecemos con miedo a envejecer, a que las cosas se estropeen. Tememos cualquier vulnerabilidad porque tememos la muerte. Nuestro miedo nos hace construir contra natura. Construir de manera sostenible supone aceptar los ciclos naturales y entender que formamos parte de ellos. Pero es muy difícil actuar contra el miedo. La única cosa capaz de vencerlo es el amor. Y la belleza, para mí, es la expresión formal del amor. Cuando uno actúa por amor —en un jardín, con una persona, en una ciudad…—, la sostenibilidad llega de manera natural.
191. Anna Heringer
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