Hoy seguimos empeñados en acumular puntos de PIB a pesar de que este indicador ignora las cosas más esenciales, comenzando por la naturaleza. La verdadera prosperidad no es apilar billetes de banco, sino la buena salud, el acceso a bienes y servicios esenciales, la participación democrática, la convivencia amigable y la resiliencia de los ecosistemas sin los cuales ninguna sociedad podría funcionar realmente. Medir la prosperidad en puntos de PIB es tan absurdo como medir la felicidad en kilómetros.
1901. Timothée Parrique
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