Existe la idea generalizada de que el cerebro es como un ordenador. Uno entendería las enfermedades del desarrollo como que te falta una pieza del ordenador, así que simplemente con ponerla de vuelta sería suficiente. En realidad, en el desarrollo del cerebro nada funciona así. Cuando falta una pieza, o está en el sitio incorrecto, el resto del cerebro va a reorganizarse y reconectarse para intentar suplir esa función.


