Al final todo se resume en dos cosas: compromiso y profesionalidad. Que en realidad son la misma cosa y se alimentan mutuamente. Es decir, la diferencia la marcan profesores a los que les gusta mucho la enseñanza —este es el mejor trabajo del mundo, pero si te gusta, si no, es un infierno— y que son muy conscientes de que el trabajo que hacen es de una enorme complejidad, pues en él inciden un montón de variables, un montón de fenómenos y lamentablemente todavía no tenemos teorías muy fuertes sobre la educación…
Read More