Una de las grandes cosas que me pasan sobrio es que estoy descubriendo cómo soy. Yo cambié la edad del pavo por la edad del whisky, y ahora, de repente, veo que a lo mejor soy un tipo más sereno y serio de lo que creía y eso, dedicándote a la comedia, da mucho miedo, porque se supone que tienes que ser un tipo dicharachero. Ha pasado el tiempo y me he dado cuenta de que mi cerebro funciona mejor. Creo que soy mejor cómico. Lo que digo tiene más peso y más poso. (…) Sin beber me caigo bastante mejor de lo que me caía y creo que soy bastante mejor tipo de lo que pensaba.


