A esas edades tiene más fuerza la fantasía que la realidad. La vida en cierto modo es una guerra entre aquella y esta, de la que tarde o temprano sale derrotada la primera. Significa que la realidad, a medida que creces, va okupando tu casa y tu cabeza hasta que no queda un rincón libre para la fantasía. La realidad parece que viene de visita hasta que un día te levantas y la encuentras decidiendo la posición de los muebles en el salón y de las ideas en la cabeza.
2847. Juan José Millás
0


