El guion, tal y como se explica en el libro, fue fruto de un proceso de selección implacable: “Si alguno de nosotros tenía dudas sobre un gag en concreto, lo descartábamos sin más. Tenía que hacernos gracia a todos”. Trabajaron sin descanso hasta hacerse con todo un arsenal de ocurrencias de efecto contrastado, y se las explicaban una y otra vez a amigos y familiares para comprobar sus reacciones (acerca de “Aterriza como puedas”).
2651. Miquel Echarri
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