A diferencia del discurso neoliberal de los años ochenta o noventa, hegemónico y de éxito, que prometía bienestar, prosperidad, asistencia social, el de ahora no lo es. Su relato ha dejado de funcionar y en la realidad de ahora estos proyectos reaccionarios forman parte de una fase posterior del neoliberalismo, donde hay una sensación de riesgo, de incertidumbre, de inseguridad. Las derechas están tratando de responder, y a veces muy exitosamente, prometiendo certezas, seguridad. Y esto es lo que plantea a las izquierdas una pregunta necesaria, a veces muy incómoda, sobre cómo construir un proyecto de certezas, de futuro, de tranquilidad.
2332. Clara Serra
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