La felicidad para mí es participar en actividades llenas de significado y estar conectado con personas que me importan y que se preocupan por mí. (…) Lo que llamamos felicidad depende de qué necesitemos. Si vienes de un entorno muy inestable, quizá para ti la felicidad sea la estabilidad. Si vienes de uno muy aburrido, quizá sea la emoción. En parte depende de lo que nos falta. Pero la investigación sugiere que la felicidad se enmarca en dos grandes categorías. Una es hedónica: ¿me lo estoy pasando bien ahora mismo?, ¿estoy disfrutando este café? La otra es el bienestar eudemónico, que proviene de Aristóteles y tiene que ver con la sensación de que la vida tiene sentido, de que merece la pena. (…) Se ha demostrado en experimentos rigurosos que la generosidad hace más feliz a la gente. (…) la gente que es más egocéntrica es menos feliz.
1836. Robert Waldinger
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