Muchas veces me he preguntado si todos estos mitos creados por el cine, que he absorbido como una esponja desde mi más tierna infancia, me han servido para algo. Supongo que sí: me han dado combustible para rebelarme, para cuestionar las cosas, para sacudirlas, para decir “hasta aquí hemos llegado”. La nostalgia y la melancolía están muy bien mientras no sean una cortina de humo que nos impida actuar contra las cosas que ni estaban bien antes ni lo están ahora ni lo estarán nunca. Aunque la banda sonora sea bellísima.
941. Isabel Coixet
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