Freud hace una distinción entre la desdicha ordinaria y la desdicha neurótica. La primera es externa (…) Me he ahorrado bastante la desdicha ordinaria. Mis padres están vivos. He llegado a los 63 años sin ningún gran duelo. He ganado suficiente dinero. La vida ha sido más bien fácil para mí. En cambio, estoy más expuesto que otros a la desdicha neurótica. ¿Es algo burgués? No estoy seguro. Quizá, si uno vive en una lucha perpetua con la vida, no tendrá tanto tiempo para la neurosis. Pero creo que hay que respetar el sufrimiento propio.
738. Emmanuel Carrère
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