No estoy seguro de que la devoción sea la mejor perspectiva sobre el mercado. Quizá hay que empezar por mirar en qué sociedad queremos vivir y después echar cuenta del utillaje que mejor ayude a organizarla. Y ahí el mercado aparecerá en su exacta medida, como un simple instrumento que puede contribuir a ordenar cabalmente algunos aspectos de la vida colectiva. Unas veces sirve y otras no. Como un sacacorchos: sirve para abrir una botella pero no una puerta.
634. Félix Ovejero Lucas
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