Para organizar una revolución, nunca basta con los números. Por lo general, las revoluciones las hacen pequeñas redes de agitadores y no las masas. Si queremos poner en marcha una revolución, no nos preguntemos: «¿Cuántas personas apoyan mis ideas?». Preguntémonos, en cambio: «¿Cuántos de los que me dan su apoyo son capaces de participar de una colaboración efectiva?».
411. Yuval Noah Harari
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