El único verdadero patriota es aquel que ama a su pueblo, a su pueblo, a su pueblo en su conjunto, y que lo único que pretende es el bienestar de su gente, que vivan mejor y que está dispuesto —y es ahí donde entra el término patriota— a dedicar su tiempo, su inteligencia, su energía, a que esa gente viva mejor, es decir, vocación de servicio.


