Igual que de vez en cuando un piano necesita ser afinado, las ruedas del coche alineadas, o los músculos estirados, tu ego necesita un chequeo que lo mantenga cerca de la realidad y le permita sensibilizarse con otros y a ti apreciar qué tienes, por qué lo tienes y si realmente lo valoras. Ésa es la magia del voluntariado.
3142. Anxo Pérez Rodríguez
0


