De adolescente pasé siete años en una prisión de Israel porque arrojé piedras a un tanque israelí. Aprendí mucho en ese tiempo. Luego, me convertí en uno de los cofundadores de Combatientes por la Paz, una asociación de excombatientes palestinos y exsoldados israelíes. (…) Todavía lucho contra el dolor y la ira. Pero me ayudó a ver al tirador que mató a mi hija también como una víctima: de su educación, de su sociedad, del régimen de ocupación.
2912. Bassam Aramin
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