Un presidente del gobierno cuando llega, quiere hacerlo bien. Todos quieren hacerlo bien. Y a partir del segundo año empiezan a levitar. Y una vez que empiezan a levitar, empiezan a quitarse de encima a todos los críticos de alrededor. Y a partir del cuarto año, solamente están los mariachis. Los que le tocan la guitarra alrededor. Y los que no, ya no están. Y entonces los presidentes, sea el que sea, del partido que sea, pierden la noción de la realidad. Me lo dijo un periodista (…) que conoce a todos los presidentes.
2854. Pablo Motos
0


