Los nuevos latifundistas del comercio digital y la hipercomunicación, en muchos casos no pasan de ser unos cafres, maleducados, zafios, viriloides y catetos con ingenio. Lograron ponernos a remar en su beneficio, en galeras voluntarias, virtuales, pero igualmente galeras. De ellos escribimos y sobre ellos leemos biografías pastosas y prolijas. Son exitosos personajes que se han hecho ricos y poderosos, sí, pero siguen encarnando la estampa del rencoroso, frustrado y patán matón de colegio.
2613. David Trueba
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