Nuestros antepasados cazaron y recolectaron, sin tener un concepto de ‘trabajo’, durante más del 95 por ciento de los 300 mil años de historia del Homo Sapiens. Nuestra actitud frente al trabajo tiene su origen en la agricultura. Luego se reforzó cuando la gente empezó a reunirse en ciudades, hace unos ocho mil años, y comenzaron a generarse excedentes de comida. El tercer paso lo marcó la aparición de las fábricas y los combustibles fósiles. Ahora estamos ante un nuevo paso: la automatización del trabajo, cuyas consecuencias todavía están por verse.
261. Lourdes Gómez
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