A veces tenemos la percepción de que lo que hacemos habla por nosotros. Pero cuando solo te concentras en hacer las cosas bien, resulta muy difícil que los demás lo perciban porque cada uno está concentrado en su propia tarea. Tan importante como lo que eres y lo que haces es ser capaz de transmitirlo. Cuando tienes una habilidad real y concreta, es importante que dediques energía a hacerla visible. La timidez o la introversión son una barrera: si no levantas la mano, nadie sabrá que conoces la respuesta.
2594. Raquel Hevia
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