Hay que olvidarse de prejuicios al mirar las listas de éxitos. En todas las épocas ha habido grandes aciertos con los autores y también grandes errores. El sueño de siempre de Julio Verne era entrar en la Academie Française pero no lo aceptaron porque les parecía demasiado popular. No es el único caso. Walter Benjamin no pudo ser profesor de Universidad y hoy no eres moderno ni profundo si no lo citas. El crítico más famoso de Francia en el siglo XIX, Sainte-Beuve, fustigó sin piedad a Baudelaire, Stendhal, Balzac y otros…Fíjese qué nombres le estoy diciendo.
2491. Mercedes Monmany
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