El veterano intelectual neoyorquino Douglas Rushkoff, un estandarte de la cultura ciberpunk y conocido por sus ideas marxistas, quedó impactado por ese encuentro. Entendió que la élite que controla la industria tecnológica no solo es inmensamente rica: también da por hecho que nos vamos al carajo y tiene un plan B, que en todos los casos consiste en huir y parapetarse. Los más pudientes van más allá de los búnkeres de lujo. Jeff Bezos quiere viajar al espacio; Elon Musk, colonizar Marte. Peter Thiel (Palantir) ambiciona revertir el proceso del envejecimiento. Sam Altman (OpenAI) y Ray Kurzweil (Google), cargar sus mentes en ordenadores. Mark Zuckerberg, refugiarse en el metaverso. Un abanico de formas de alejarse de los problemas que han contribuido a crear. Y del resto de la humanidad.
2422. Manuel G. Pascual
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