Quienes quieren desmantelar Europa saben que la mejor forma de hacerla inhabitable es envenenar el aire con odio. Y el pesticida más dañino es la xenofobia. Las campañas contra la inmigración no tienen ningún fundamento económico. Al contrario, sin inmigración Europa se convertiría en un maldito sitio triste. No hay más que verle la cara a Orbán y compañía. La política de hacer daño. Pura ideología estupefaciente.
2366. Manuel Rivas
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