En contra de lo que lleva predicando el neoliberalismo más agresivo desde hace décadas, la historia evolutiva demuestra más bien que los seres humanos progresamos de verdad cuando cooperamos, no cuando competimos. El individualismo y la competencia feroz son recetas para el desastre. Es mucho más fértil competir desde el respeto mutuo, los marcos de cooperación y una actitud generosa que acepte que la actividad económica y social no tienen por qué ser juegos de suma cero, que podemos organizarnos de manera que casi todos ganemos o casi nadie pierda.
2262. Yuval Noah Harari
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