Incluso si dos concepciones del mundo son el día y la noche, pueden tener más en común de lo que imaginamos. El adjetivo castellano “blanco”, como el francés y catalán “blanc” y el portugués o gallego “branco”, comparten, por asombroso que parezca, raíz con el inglés “black”, es decir, negro. Todas estas palabras descienden de un término que significaba “sin color”.
2141. Irene Vallejo
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