Somos adictos al sufrimiento, preferimos sufrir que cambiar. Esperamos que cambie lo de fuera —mi mujer, el entrenador, mi jefe— para estar bien en lugar de cambiar nuestra interpretación de lo que ocurre, que es lo que podemos hacer. Somos bastante cocreadores de lo que nos pasa. La vida es un juego de proyecciones y espejos. No vemos el mundo como es, lo vemos como nosotros somos.
2115. Imanol Ibarrondo
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