A largo plazo, los estudios indican que los votantes premian la autenticidad. En términos técnicos, un político auténtico es, según el pionero estudio de la politóloga Sofia Breitenstein y varios coautores, aquel candidato que: 1) sabemos qué piensa de los temas; 2) no teme decirlo en voz alta; 3) no cambia su opinión por conseguir votos; 4) habla desde la convicción; 5) es honesto; y 6) actúa igual en público que en privado.
1844. Víctor Lapuente
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