Hay personas que consideran que pensar es simplemente oponerse, generar un pensamiento permanentemente antitético donde se critica algo o donde se destruye algo. Y eso en el fondo es muy poco valioso, porque nunca proponen nada. Y desmontar algo es muy sencillo. Romper algo, criticar algo es sencillísimo. Un niño de tres años sabe romper las cosas. Lo que es difícil es crear. Lo que es difícil es componer una teoría, una doctrina, una idea a la que merezca la pena decir sí. Y esa creatividad del pensamiento, ese momento fecundo, creo que tiene que superar esa pura oposición. Vivimos en un mundo en el que esa crítica tiene o bien un prestigio que no merece o que se resume simplemente en esa negatividad, en ese choque, en ese pensar contra otra cosa. A mí me interesan sobre todo las pensadoras o los pensadores que proponen, que construyen, que hacen posible el inaugurar un camino transitable, no simplemente bloquear opciones que proponen otros.
1745. Diego Garrocho
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