Es curioso cómo mis escritos son mucho mejores los días en que mi puntuación de felicidad es más baja. Tenemos más vocabulario para describir lo malo que lo bueno; en parte, porque cuando nos sentimos mal somos más introspectivos, necesitamos contarlo, ser precisos. Mientras que en los momentos alegres nos limitamos a disfrutar, sin más.
1724. Alejandro Cencerrado
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