El motor del mundo es el miedo, esa negra sombra que está detrás de todo y en el fondo de todo. Le tenemos miedo a todo (…). El miedo es muy cabrón, porque agranda los problemas y nos hace pequeñitos (…) y lo más curioso de todo es que el miedo no existe si no lo creamos nosotros. El miedo es un acto sorprendente de la imaginación. (…) Nuestros miedos fundamentales son el miedo al fracaso, el miedo a la crítica, el miedo al rechazo, el miedo a la soledad, el miedo a no ser comprendido y sobre todo el miedo a no ser suficientes (…) La mayoría de estos miedos desaparecen mejorando tus habilidades. El mejor antídoto contra el miedo es la destreza (…) y si todo falla (…) la única forma que yo conozco de vencer el miedo es dejar que te atraviese. El miedo está acostumbrado a que huyas, pero si te das la vuelta el miedo se desorienta (…) Cuando algo te dé miedo, un miedo atroz, un miedo paralizante, sigue, aguanta y sigue, y comprobarás que hay un momento en que la intensidad del miedo ya no sube más, te atraviesa y desaparece. ¿Es incómodo? Sí, muchísimo, pero la incomodidad es inofensiva. Y una vez que lo has probado, te va a apetecer repetir, porque ya sabes que puedes.
167. Pablo Motos
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