Detrás de la filosofía de no responder o de no hacerlo por defecto, una experta como Turkle intuye un deseo de dominar la conversación o de marcar distancia y poder mostrándose inaccesible, interesante y menos ansioso que la media. Después de todo, la mayoría contestaríamos de inmediato casi a cualquier cosa. Para otros simplemente hay agotamiento ante la demanda de una respuesta inmediata y muerte natural del mensaje por la avalancha de nuevas urgencias.
1641. Kaleria Vázquez
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