La mitología griega y romana nos ofrecen una pista interesante. Según el mito, el temor es hijo de Venus, la diosa del amor, y de Marte, el dios de la guerra. Se trata de una metáfora para expresar que el temor nace del “amor” o, mejor dicho, del apego. Es decir, sentimos miedo de aquello que queremos y no deseamos perder. Por eso, no es de extrañar que una de las grandes angustias del ser humano sea la muerte, y que alguien peligroso pueda ser quien no tiene mucho que perder.
1482. Pilar Jericó
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